Sentada frente el monitor, comenzó aquella entrevista. Se escuchaba Coldplay al fondo, después vinieron Los de Abajo, yo prendí un cigarro e ignoré que el foquito rojo de la "reportera" estaba prendido. Cerré levemente los ojos, saqué el humo del marlboro light que sostenía en la boca y sonreí. Dispara, le dije a la periodista, hoy que vengo insipirada. Ella soltó una carcajada, limpia, sin vergüenza. Miré sus dientes tan blancos, color perla. El cabello recogido en una coleta medio ladeada, el fleco un poco "tuzado" como diría mi novio, y además vestía una sudadera rosa. Yo, en cambio, zapatillas palo de rosa, jeans claros, a la cadera y una blusita lencera, de satín rosado. Traía el cabello muy engominado. Gafas y sólo un poco de polvo tráslucido sobre el rostro.
Y comenzó todo... Sólo una palabra, una frase, ya sabes, lo primero que se venga a la mente.
Para desayunar... un poco de cereal con leche o simple yogur natural
Revista... teenvogue o glamour españa
Libro... el sur y otros cuentos de Borges
Lugar en el mundo... el taj mahal, o La Alhambra
El mejor momento del sol... el ocaso
Besos... lentos, poca lengua, poca saliva
¿Una foto?... un instante, un recuerdo impreso, mi novio
Los de Abajo... ¿albur? una novela de Azuela, un excelente grupo mexicano
tres palabras que te describan... vanidosa, creativa y apasionada
tres palabras que lo describan... fotógrafo, fotógrafo, fotógrafo
tres palabras que los describan... fotógrafo, periodista, enamorados
cuando haces el amor... sólo lo miro a él y lo escucho a él.
La entrevista siguió, la muestra de arriba, lo que me gustaría recordar de la misma.
martes
Estás palabras describen lo que siento todos los días que te miro, te beso, te respiro... Y si, lo dijo el gran Cortázar...
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara , una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mi para dibujarla con mi mano en tu cara , y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde el aire pesado va y y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en agua.
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara , una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mi para dibujarla con mi mano en tu cara , y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde el aire pesado va y y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en agua.
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