domingo

Que sueño, no? Me contestó Líber por teléfono. Yo, del otro lado del auricular, con una toalla dizque tapándome y con el cabello escurriendo por salirme de la ducha para contestar el teléfono. ¿Para eso llamas? ¿Para decirme que tienes sueño?, contesté con la piel chinita. Perdón, es que me desperté super cansado, aun siento la vibra del concierto y chale, estoy agotado, respondió. ¡Ay, Líber, no inventes! y colgué el teléfono. (Claro, cuando me volví a la ducha, el agua de la regadera no tenía el mismo feeling. Me habían interrumpido mientras me estaba bañando. Si, ya no es lo mismo)

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